La inflación en EEUU se dispara al 3,8% en abril por la escalada de precios de la energía tras la guerra de Trump en Irán

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —
12 de mayo de 2026 14:40 h

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La guerra de Donald Trump en Irán está suponiendo que se disparen los precios en Estados Unidos. Así, según el índice de precios al consumo publicado este martes, los precios subieron un 3,8% en abril en EEUU con respecto al año anterior. La principal causa es el aumento de los costes energéticos, que sustituyó a los aranceles como principal factor del incremento de los precios para los estadounidenses.

El aumento de precios registrado en abril es el mayor desde 2023.

La subida de la energía representa más del 40% del aumento mensual del índice general de precios en EEUU.

La vivienda también aumentó en abril, con un incremento del 0,6%; los alimentos subieron un 0,5% durante el mes –el índice de alimentos para el consumo en el hogar subió un 0,7% y el de alimentos para el consumo fuera del hogar aumentó un 0,2%–.

El índice de todos los artículos, excluidos alimentos y energía, subió un 0,4% en abril.

Entre los índices que aumentaron a lo largo del mes se incluyen el mobiliario y el funcionamiento del hogar, las tarifas aéreas, el cuidado personal, la ropa y la educación.

Por el contrario, los vehículos nuevos, comunicaciones y atención médica se encontraban entre los principales índices que descendieron en abril.

El índice general subió un 3,8% entre abril de 2025 y abril de 2026, después de subir un 3,3% en los 12 meses que finalizaron en marzo.

El índice general, excluidos alimentos y energía, subió un 2,8% en el año, tras un aumento del 2,6% en los 12 meses que finalizaron en marzo.

La energía aumentó un 17,9% en los 12 meses que finalizaron en abril, mientras que el índice de alimentos aumentó un 3,2 % durante el último año.

El índice de la energía de mes a mes aumentó un 3,8% en abril, tras haber subido un 10,9% en marzo. La gasolina, por su parte, aumentó un 5,4% en el mes, mientras que la electricidad subió un 2,1% en abril.

El gasóleo de calefacción aumentó un 5,8% en el mes, mientras que el índice del gas natural disminuyó un 0,1% durante el mismo periodo. El índice de la energía aumentó un 17,9% en los últimos 12 meses y el índice de la gasolina subió un 28,4%.

El índice de la electricidad aumentó un 6,1% en los últimos 12 meses hasta abril y el índice del gas natural subió un 3%.

La inflación había ido descendiendo de forma más o menos constante desde que alcanzara su punto álgido en junio de 2022, con un repunte interanual de los precios del 9,1%, un aumento provocado por los cuellos de botella en la cadena de suministro al final de los confinamientos por la COVID-19 y por la crisis de los precios de la energía tras la invasión rusa de Ucrania.

Sin embargo, la inflación se mantuvo todo este tiempo por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal.

Estados Unidos e Israel atacaron Irán el 28 de febrero, y Teherán respondió cerrando el acceso al estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo. Los precios de la energía se dispararon.

La Fed, de la que se esperaba que recortara sus tipos de interés de referencia en 2026, se ha vuelto cautelosa mientras espera a ver cuánto dura el conflicto y si el aumento de los precios de la energía se extiende a otros productos y provoca un brote inflacionista mayor.

El presidente de EEUU, Donald Trump, ha arremetido contra la Fed y su presidente saliente, Jerome Powell, por negarse a recortar los tipos para impulsar la economía.

Kevin Warsh, el elegido por Trump para suceder a Powell, está previsto que sea confirmado por el Senado esta semana; pero no está claro si Warsh apostaría por tipos más bajos dadas las incertidumbres derivadas de la guerra —o si podría persuadir a sus colegas del comité de fijación de tipos de la Fed para que le siguieran si lo intentara.

Algunas empresas también están empezando a sentir las consecuencias, informa AP. Por ejemplo, Whirlpool, fabricante de los electrodomésticos KitchenAid y Maytag, informó la semana pasada de que sus ingresos cayeron casi un 10% en su último trimestre y afirmó que la guerra ha provocado un “descenso del sector a niveles de recesión” que ha minado la confianza de los consumidores.