<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Laura Olías]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/autores/laura_olias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Laura Olías]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/rss/category/author/511169/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El Supremo declara fija a una interina tras el fallo de la justicia europea y abre varias vías de sanción a la Administración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/economia/supremo-declara-fija-interina-fallo-justicia-europea-abre-vias-sancion-administracion_1_13213840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/707e0b3e-2aa6-4440-9818-d58ac8432e9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Supremo declara fija a una interina tras el fallo de la justicia europea y abre varias vías de sanción a la Administración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El alto tribunal precisa que la fijeza no corresponderá a todos los casos de abuso en contratos temporales, sino solo cuando se haya superado un proceso selectivo</p><p class="subtitle"> La Justicia europea dicta que España no cuenta con medidas para sancionar la contratación abusiva de interinos en el sector público </p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Supremo ha reconocido a una interina laboral como fija debido al abuso en la temporalidad en su puesto, en un importante fallo que llega tras <a href="https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/economia/sentencia-favorable-interinos-justicia-europea-dicta-espana-no-cuenta-medidas-legales-medidas-previstas-espana-sancionar-contratacion-abusiva-sector-publico_1_13140518.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la sentencia de la justicia europea del pasado 14 de abril</a> que consider&oacute; que Espa&ntilde;a no sanciona adecuadamente el abuso de contratos temporales en la Administraci&oacute;n P&uacute;blica. No obstante, los magistrados precisan que la fijeza no ser&aacute; la sanci&oacute;n propicia para todos los casos de abuso de temporales, sino solo para aquellos en los que las personas afectadas hayan superado un determinado proceso selectivo. 
    </p><p class="article-text">
        El alto tribunal ha adelantado en una nota el sentido del fallo del Pleno de la Sala de lo Social, de ayer 11 de mayo, pero el contenido &iacute;ntegro de la sentencia &ldquo;se conocer&aacute; pr&oacute;ximamente&rdquo;, apunta. Es importante destacar que su criterio se refiere al empleo p&uacute;blico laboral, que se rige por el Estatuto de los Trabajadores, no a los temporales interinos que se rigen por la regulaci&oacute;n de Funci&oacute;n P&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        A falta de conocer el detalle de la sentencia, la nota traslada que los magistrados optan por articular varias posibles v&iacute;as de sanci&oacute;n a la Administraci&oacute;n P&uacute;blica por el abuso de la temporalidad, dado que el TJUE consider&oacute; que los actuales son insuficientes. 
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del Ministerio de Funci&oacute;n P&uacute;blica destacan que, con esta sentencia &ldquo;el Supremo vuelve a aplicar la doctrina ya consolidada por el propio Tribunal&rdquo;, sobre la imposibilidad de hacer fijos a aquellos trabajadores p&uacute;blicos que encadenen contratos temporales sin haber aprobado una oposici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los principios de igualdad, m&eacute;rito y capacidad son pilares constitucionales que garantizan el acceso al empleo p&uacute;blico en Espa&ntilde;a bas&aacute;ndose en la competencia profesional&rdquo;, recuerdan en el Ministerio que dirige &Oacute;scar L&oacute;pez. 
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo procede reconocer a la persona interina como &ldquo;fija&rdquo; </h2><p class="article-text">
        La nota del Supremo explica brevemente cu&aacute;ndo se puede sancionar el abuso en la temporalidad con la declaraci&oacute;n de &ldquo;fija&rdquo; del trabajador y trabajadora temporal. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solamente cuando una persona haya participado en una prueba selectiva para la contrataci&oacute;n de personal fijo y la haya superado, pero no haya obtenido plaza porque el n&uacute;mero de aspirantes que ha demostrado su capacitaci&oacute;n sea superior al n&uacute;mero de plazas ofertadas, si posteriormente suscribe contratos de duraci&oacute;n determinada y se produce un abuso en la temporalidad, no resulta <em>contra legem</em> (contra ley) la conversi&oacute;n de ese contrato en una relaci&oacute;n laboral fija&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En ese caso, &ldquo;esa persona ha participado en una prueba de acceso al empleo p&uacute;blico fijo conforme a los requisitos de igualdad, m&eacute;rito y capacidad&rdquo; que exige la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, recuerdan los magistrados. Dada la vulneraci&oacute;n posterior de la Cl&aacute;usula 5 del Acuerdo Marco europeo sobre el trabajo de duraci&oacute;n determinada, &ldquo;evidencia una necesidad estructural de trabajadores&rdquo;, que &ldquo;obliga a dicha conversi&oacute;n&rdquo;, explica la nota.
    </p><p class="article-text">
        En este caso concreto, el Supremo analiza el abuso en la temporalidad de una interina laboral del Ayuntamiento de Madrid, que aprob&oacute; un consurso oposici&oacute;n &ndash;consistente en un solo examen&ndash; para &ldquo;Operario/a de instalaciones deportivas municipales&rdquo;, y que no sac&oacute; la plaza, tras lo que encaden&oacute; varios contratos temporales con el consistorio de la capital. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La aplicaci&oacute;n de la citada doctrina al caso concreto, en el que la actora hab&iacute;a superado dicho proceso selectivo y posteriormente se hab&iacute;a producido un abuso en la temporalidad, conlleva que se declare que su relaci&oacute;n laboral es fija&rdquo;, indica la nota del Supremo.
    </p><h2 class="article-text">Cuando no procede la fijeza: otras v&iacute;as de sanci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, los magistrados precisan que esta declaraci&oacute;n como persona trabajadora fija no procede en todos los casos. &ldquo;La contrataci&oacute;n temporal de personal laboral por parte de las Administraciones p&uacute;blicas sin superar un procedimiento de acceso al empleo p&uacute;blico sujeto a los principios de igualdad, m&eacute;rito y capacidad no permite que esos trabajadores adquieran la condici&oacute;n de fijos como consecuencia directa del abuso en la temporalidad porque se vulnerar&iacute;an la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola y el Estatuto B&aacute;sico del Empleado P&uacute;blico y se impedir&iacute;a el acceso al empleo p&uacute;blico de los restantes ciudadanos&rdquo;, argumenta el Supremo. 
    </p><p class="article-text">
        En estos casos, &ldquo;las medidas adecuadas para prevenir y reparar el abuso en la temporalidad&rdquo; y garantizar la eficacia de la Cl&aacute;usula 5 del Acuerdo Marco europeo sobre el trabajo de duraci&oacute;n determinada son &ldquo;el abono de una indemnizaci&oacute;n calculada conforme a los criterios fijados en la citada sentencia del TJUE y la remisi&oacute;n del testimonio de la sentencia en la que se constate que se ha producido un abuso en la temporalidad a la Inspecci&oacute;n de Trabajo y de la Seguridad Social para que inicie el correspondiente procedimiento sancionador&rdquo;, recoge la nota. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, estos dos mecanismos de sanci&oacute;n alternativos podr&iacute;an acordarse para resarcir  para aquellas personas que hayan sufrido un abuso en la contrataci&oacute;n temporal, pero que no accedieran a su puesto tras superar un proceso selectivo, como una oposici&oacute;n. Una sentencia reciente reconoci&oacute; precisamente <a href="https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/economia/fijeza-interina-52-000-euros-indemnizacion-juzgados-empieza-aplicar-sentencia-tjue_1_13181371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una indemnizaci&oacute;n de 52.000 euros</a> a una empleada p&uacute;blica por los a&ntilde;os de abuso de temporalidad cuando era interina. 
    </p><p class="article-text">
        Fuentes de Funci&oacute;n P&uacute;blica subrayan que &ldquo;el problema del exceso de trabajadores temporales afecta en especial a Comunidades Aut&oacute;nomas, con una tasa del 40% de empleados eventuales&rdquo; y recuerdan que la Administraci&oacute;n General del Estado solo tiene el 4,7% de sus trabajadores con un contrato temporal, por lo que &ldquo;cumple los requisitos de temporalidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la sentencia europea del 14 de abril y el avance del procedimiento de sanci&oacute;n abrierto por Bruselas contra Espa&ntilde;a solo unos d&iacute;as despu&eacute;s, <a href="https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/economia/gobierno-arranca-comunidades-grupo-trabajo-reducir-empleados-temporales-publicos_1_13203450.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ministerio de &Oacute;scar L&oacute;pez constituy&oacute; un grupo de trabajo con las comunidades aut&oacute;nomas </a>&ldquo;para atajar el abuso de la figura de la temporalidad&rdquo;, a&ntilde;aden en el Ministerio.
    </p><p class="article-text">
        __ 
    </p><p class="article-text">
        <strong>RECTIFICACI&Oacute;N:</strong> En una versi&oacute;n anterior de este art&iacute;culo se informaba de forma incorrecta del caso particular que hab&iacute;a estudiado el Supremo( el de una interina de la Comunidad de Madrid), que es el que analiz&oacute; la justicia europea, pero no el que analiza en esta sentencia el alto tribunal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/economia/supremo-declara-fija-interina-fallo-justicia-europea-abre-vias-sancion-administracion_1_13213840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 09:39:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/707e0b3e-2aa6-4440-9818-d58ac8432e9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="117436" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/707e0b3e-2aa6-4440-9818-d58ac8432e9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="117436" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Supremo declara fija a una interina tras el fallo de la justicia europea y abre varias vías de sanción a la Administración]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/707e0b3e-2aa6-4440-9818-d58ac8432e9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tribunal Supremo,Trabajo temporal,Empleados públicos,Contratos temporales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La silicosis sigue en plena explosión en España con más de 600 nuevos casos en 2025: “Te trunca todo con 27 años”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/economia/silicosis-sigue-plena-explosion-espana-600-nuevos-casos-2025-trunca-27-anos_1_13204965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/435031c6-72e9-47f9-867e-9be957a5fb03_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142625.jpg" width="5631" height="3167" alt="La silicosis sigue en plena explosión en España con más de 600 nuevos casos en 2025: “Te trunca todo con 27 años”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La enfermedad profesional, progresiva e incurable, está disparándose, con una gran incidencia en los trabajadores de aglomerados de cuarzo, lo que genera un intenso debate sobre este material</p><p class="subtitle"> Una ‘epidemia’ de silicosis azota España con 500 casos al año, la mitad de ellos por las encimeras de cuarzo </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No puede ser que una encimera te quite la vida y eso es lo que est&aacute; pasando ahora&rdquo;. Francisco Manuel Arag&oacute;n trabajaba en una marmoler&iacute;a haciendo encimeras de piedra artificial, habituales en muchas cocinas. Pero cada vez ten&iacute;a &ldquo;m&aacute;s tos&rdquo;, como varios de sus compa&ntilde;eros, y &ldquo;pinchacitos en el pecho&rdquo;. Fue al m&eacute;dico de cabecera, que le detect&oacute; una silicosis cr&oacute;nica simple. Ten&iacute;a 27 a&ntilde;os. &ldquo;Fue un palo. Con 27 a&ntilde;os tienes ganas de vivir, un proyecto de vida... se te trunca todo&rdquo;. Esta enfermedad profesional progresiva e incurable, lejos de reducirse, <a href="https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/sociedad/epidemia-silicosis-azota-espana-500-casos-ano-mitad-encimeras-cuarzo_1_11598762.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; en plena explosi&oacute;n en Espa&ntilde;a</a>. El a&ntilde;o pasado registr&oacute; un nuevo r&eacute;cord: 632 nuevos casos. 
    </p><p class="article-text">
        Francisco Manuel Arag&oacute;n hoy es presidente de la Asociaci&oacute;n Nacional de Afectados y Enfermos de Silicosis (<a href="https://www.google.com/search?q=ANAES&amp;client=firefox-b-d&amp;hs=Bqqp&amp;sca_esv=b8c2a88c761a13ca&amp;channel=entpr&amp;biw=1486&amp;bih=731&amp;sxsrf=ANbL-n5c9C0sxVlePRgX7mP-eJnsTGl9vw%3A1778236230646&amp;ei=Rrv9afeTJ6Xw7M8P6-DRwQs&amp;ved=2ahUKEwjXh9CZvqmUAxVscaQEHa7VO0IQgK4QegQIARAB&amp;uact=5&amp;oq=anaes+asociaci%C3%B3n+solicosis&amp;gs_lp=Egxnd3Mtd2l6LXNlcnAiG2FuYWVzIGFzb2NpYWNpw7NuIHNvbGljb3NpczIFECEYoAEyBRAhGKABSMUPUPUDWIQOcAF4AZABAJgBdqAB2geqAQM1LjW4AQPIAQD4AQGYAgugAosIwgIKEAAYRxjWBBiwA8ICCBAAGBYYHhgKwgICECbCAgUQABjvBcICCBAAGIAEGKIEwgIEECEYFZgDAIgGAZAGCJIHAzMuOKAHmx2yBwMyLji4B4UIwgcFMC44LjPIBxiACAE&amp;sclient=gws-wiz-serp&amp;mstk=AUtExfDIQJkv1WX-8iv721MUR8bzVzJdopidtgiErEpy7P1G7G3Qcjn2kMs23qdkmANl13nmz7ouQibbSxNA3hx6mZ43ZSAzdKyusv_cq-ajXSbAJoWpYGw2LHHsToopNVpIFCb1PObls76npS5YbYuHQsvRUKQKvv1Kz_RWu9wCMvneW0KUKETJxwYYWY-pGcpffR7hFr60sfm63t1PbbEuzn9rKg&amp;csui=3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ANAES</a>), con sede en Chiclana (C&aacute;diz). Junto a &eacute;l, muchos otros trabajadores y sus familiares pelean desde hace a&ntilde;os por visibilizar el auge de la silicosis en Espa&ntilde;a, que <a href="https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/sociedad/epidemia-silicosis-azota-espana-500-casos-ano-mitad-encimeras-cuarzo_1_11598762.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchos tildan de &ldquo;epidemia&rdquo;</a>. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/silicosis-aglomerados-epidemia-magnitud-desconocida_1_9939724.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Empez&oacute; a aflorar a finales de la pasada d&eacute;cada</a>, convirtiendo esta dolencia &ndash;de las m&aacute;s antiguas y vinculada en los siglos pasados a la miner&iacute;a&ndash; en la principal enfermedad de car&aacute;cter profesional en Andaluc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        A nivel estatal, en el a&ntilde;o 2000 se detectaron 15 casos. Cifra que se ha ido disparando desde finales de los 2000 y que ha llegado m&aacute;s de 600 nuevos partes de silicosis el a&ntilde;o pasado, seg&uacute;n el Observatorio de Enfermedades Profesionales (CEPROSS) del Ministerio de la Seguridad Social. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Máximos de nuevos casos de silicosis en el trabajo" aria-label="Gráfico de columnas" id="datawrapper-chart-eYLw6" src="https://datawrapper.dwcdn.net/eYLw6/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="556" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Se trata de una patolog&iacute;a cr&oacute;nica por la inhalaci&oacute;n de polvo de s&iacute;lice cristalina, que afecta principalmente a la capacidad respiratoria de los afectados, pero que tambi&eacute;n se est&aacute; relacionando con &ldquo;enfermedades reumatol&oacute;gicas autoinmunes sist&eacute;micas (esclerosis sist&eacute;mica, artritis reumatoide, etc.), cuya relaci&oacute;n est&aacute; suficientemente acreditada por la evidencia cient&iacute;fica&rdquo;, destaca Mariano Sanz, responsable de Salud Laboral de CCOO. 
    </p><p class="article-text">
        Con poco m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, a Francisco Manuel Arag&oacute;n &ldquo;el simple hecho de subir una escalera&rdquo; ya le supone una dificultad. &ldquo;Nos cuesta respirar&rdquo;, explica el presidente de ANAES, que tom&oacute; las riendas de la asociaci&oacute;n tras la muerte de su primo, despu&eacute;s de un trasplante de pulm&oacute;n. &ldquo;Es la &uacute;ltima oportunidad que tenemos porque no hay tratamiento para que no avance la enfermedad. Vivi&oacute; unos 15 d&iacute;as tras el trasplante&rdquo;, lamenta.  
    </p><h2 class="article-text">El mayor foco: el aglomerado de cuarzo</h2><p class="article-text">
        En 2023, el Gobierno cre&oacute; un Grupo de trabajo, &ldquo;S&iacute;lice cristalina respirable&rdquo;, dentro de la Comisi&oacute;n Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo para abordar esta situaci&oacute;n, con presencia de los sindicatos y las empresas. El reciente crecimiento de la enfermedad implica a &ldquo;nuevos sectores de riesgo&rdquo; que no son la miner&iacute;a, apuntan en el Ministerio de Sanidad, que encarg&oacute; un informe publicado el a&ntilde;o pasado, bajo el t&iacute;tulo <a href="https://www.sanidad.gob.es/areas/saludLaboral/enfermedadesProf/docs/REMERGENCIA_SILICOSIS._Accesible.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La remergencia de la silicosis en Espa&ntilde;a</em></a><em>, </em>con la participaci&oacute;n del catedr&aacute;tico de la Universidad de Granada (UGR) Alfredo Men&eacute;ndez y la investigadora del Centro Nacional de Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica (CNRS) Catherine Cavalin, especialistas en esta enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        En el Ministerio de Sanidad explican que &ldquo;el sector con mayor crecimiento ha sido la 'Fabricaci&oacute;n de otros productos minerales no met&aacute;licos', en particular el 'Corte, tallado y acabado de la piedra', actividad en la que se incluyen las empresas que trabajan con aglomerados de cuarzo y tambi&eacute;n las que procesan piedra natural&rdquo;. Le siguen los sectores de extracci&oacute;n de piedra natural o roca ornamental, y a m&aacute;s distancia, la construcci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Chiclana (C&aacute;diz), as&iacute; como <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/montemayor-zona-cero-silicosis-andaluza_1_1158255.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Montemayor (C&oacute;rdoba),</a> han concentrado gran parte de las marmoler&iacute;as que en Andaluc&iacute;a trabajaban el aglomerado de cuarzo, principalmente el Silestone &ndash;producido por el gigante almeriense Cosentino&ndash; y el Ceasarstone &ndash;de Levantina&ndash;, y ahora suman gran parte de los afectados. 
    </p><p class="article-text">
        Como Ra&uacute;l Herrero, de 50 a&ntilde;os, tambi&eacute;n en ANAES y que trabaj&oacute; en marmoler&iacute;as desde 1998 hasta finales de 2016, cuando le detectaron una silicosis cr&oacute;nica complicada. &ldquo;Me llam&oacute; el neum&oacute;logo al trabajo y me dijo: 'Deja lo que est&eacute;s haciendo y vente para la consulta'. No volv&iacute; a pisar m&aacute;s el taller desde ese d&iacute;a&rdquo;, explica el trabajador. Ten&iacute;a entonces 40 a&ntilde;os. Tuvo que formarse para ser conductor de autob&uacute;s porque con la incapacidad total no pod&iacute;a mantener a su familia. Ha estado trabajando hasta el a&ntilde;o pasado, cuando inici&oacute; una baja por el deterioro de su enfermedad. 
    </p><p class="article-text">
        Ra&uacute;l Herrero explica que en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os como marmolista, los servicios de prevenci&oacute;n de la mutua les hac&iacute;an radiograf&iacute;as y ex&aacute;menes anuales para vigilar su salud. &ldquo;Ya empezaban a sonar m&aacute;s los casos de silicosis&rdquo;, recuerda, pero nunca le advirtieron de nada. &ldquo;Pongo mucho en duda que alguien mirara esas radiograf&iacute;as. O por lo menos, un experto&rdquo;, lamenta. Fue su m&eacute;dico de cabecera el que le apremi&oacute; a hacerse pruebas, que revelaron que ten&iacute;a silicosis, con la enfermedad ya en grado avanzado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/c9e9450b-8079-4a54-b90b-a73eaa4dbd82_16-9-aspect-ratio_50p_1142627.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/c9e9450b-8079-4a54-b90b-a73eaa4dbd82_16-9-aspect-ratio_50p_1142627.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/c9e9450b-8079-4a54-b90b-a73eaa4dbd82_16-9-aspect-ratio_75p_1142627.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/c9e9450b-8079-4a54-b90b-a73eaa4dbd82_16-9-aspect-ratio_75p_1142627.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/c9e9450b-8079-4a54-b90b-a73eaa4dbd82_16-9-aspect-ratio_default_1142627.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/c9e9450b-8079-4a54-b90b-a73eaa4dbd82_16-9-aspect-ratio_default_1142627.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/c9e9450b-8079-4a54-b90b-a73eaa4dbd82_16-9-aspect-ratio_default_1142627.jpg"
                    alt="Raúl Herrero, enfermo de silicosis de 50 años y antiguo marmolista de encimeras de piedra artificial."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Raúl Herrero, enfermo de silicosis de 50 años y antiguo marmolista de encimeras de piedra artificial.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aunque hasta el momento los casos de silicosis se ubicaban m&aacute;s en los trabajos con piedra artificial, y no en su fabricaci&oacute;n, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han aflorado diagn&oacute;sticos de extrabajadores y trabajadores de la f&aacute;brica de Cosentino en Cantoria (Almer&iacute;a) con la enfermedad, organizados en torno a la asociaci&oacute;n ASAC (de Afectados por Silicosis de Aglomerado de Cuarzo), presidida por Fernando Ar&eacute;valo. &ldquo;Cosentino dec&iacute;a que en la f&aacute;brica no hab&iacute;a casos y no era cierto, en la asociaci&oacute;n tenemos solo 50 personas y hay muchas m&aacute;s&rdquo;, afirma Ar&eacute;valo.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes de la multinacional almeriense responden que pueden afirmar &ldquo;con claridad que los casos confirmados durante el periodo de alta en Cosentino son aislados en relaci&oacute;n con el volumen total de personas que han trabajado y trabajan en nuestros centros productivos&rdquo;, aunque no concretan su n&uacute;mero. Sostienen adem&aacute;s que &ldquo;la rotaci&oacute;n de profesionales entre distintas empresas del sector hace especialmente complejo determinar con precisi&oacute;n en qu&eacute; periodo laboral se origina cada enfermedad profesional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos meses, el Instituto de Medicina Legal (IML) constat&oacute; que los m&eacute;dicos subcontratados por las mutuas de prevenci&oacute;n para detectar cuanto antes indicios de silicosis entre los trabajadores de Cosentino <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/retrasos-diagnosticos-provocaron-agravamiento-evitable-silicosis-empleados-multinacional-cosentino_1_12780631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no diagnosticaron la enfermedad cuando ya pod&iacute;an hacerlo</a>. Esto les provoc&oacute; el &ldquo;agravamiento evitable&rdquo; de sus condiciones de salud, seg&uacute;n el informe forense incorporado en una causa judicial sobre estas demoras. 
    </p><h2 class="article-text">Falta de prevenci&oacute;n y de informaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El Ministerio de Sanidad explica que el incremento observado en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas en el sector del corte, tallado y acabado de la piedra artificial se ha relacionado con el periodo del <em>boom </em>inmobiliario, &ldquo;en la mayor&iacute;a de las ocasiones acompa&ntilde;ado por d&eacute;ficits en la prevenci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Dado el largo periodo de latencia de la silicosis, de 10-15 a&ntilde;os, o m&aacute;s, consideramos que los casos actuales de silicosis son, en su gran mayor&iacute;a, la consecuencia de estas exposiciones masivas a s&iacute;lice en estos sectores de actividad&rdquo;, indica el departamento de M&oacute;nica Garc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La duda es cu&aacute;ndo se llegar&aacute; al pico de nuevos casos de silicosis fruto de estos a&ntilde;os de uso intensivo del aglomerado de cuarzo y de la escasa prevenci&oacute;n, y tambi&eacute;n cu&aacute;l ser&aacute; la situaci&oacute;n de la enfermedad a partir de entonces. Fuentes de Cosentino se&ntilde;alan que, &ldquo;gracias al refuerzo continuo de las medidas de prevenci&oacute;n y seguridad en los centros de trabajo que manipulan materiales con s&iacute;lice cristalina, cabe esperar que la evoluci&oacute;n natural de estos casos sea progresivamente descendente en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La patronal de marmolistas Fedesmar se&ntilde;ala al propio material como el punto de inflexi&oacute;n de la escalada de afectados. &ldquo;Obviamente, la manipulaci&oacute;n masiva de materiales con alto contenido de s&iacute;lice cristalina (m&aacute;s del 93%) como los denominados aglomerados de cuarzo han sido el elemento detonante de esta enfermedad en el sector&rdquo;, sostienen. &ldquo;Antes de su incorporaci&oacute;n, cuando se trabajan exclusivamente materiales naturales, la silicosis no se conoc&iacute;a como enfermedad profesional vinculada a nuestro sector&rdquo;, indican en la organizaci&oacute;n patronal. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Fedesmar recuerdan que en muchos casos los enfermos son &ldquo;los propios empresarios&rdquo;, que ten&iacute;an talleres familiares, y que adolecieron de &ldquo;desinformaci&oacute;n&rdquo; o informaci&oacute;n &ldquo;sesgada&rdquo; o &ldquo;confusa&rdquo;. Cosentino reconoci&oacute; hace a&ntilde;os <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/economia/juez-considera-probado-cosentino-actuo-forma-gravemente-negligente-manipuladores-silestone-enfermos-silicosis_1_9933204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los tribunales que no facilit&oacute; la informaci&oacute;n suficiente</a> a marmolistas que enfermaron de silicosis. 
    </p><p class="article-text">
        Fue el caso de D. A. C., que trabajaba con su padre y dos hermanos en un taller de marmoler&iacute;a. &ldquo;Hac&iacute;amos encimeras de aglomerado de cuarzo. Enfermamos todos&rdquo;, explica el afectado, al que detectaron la silicosis con 36 a&ntilde;os. Uno de sus hermanos ha fallecido por la enfermedad y tambi&eacute;n un primo, dedicado al mismo sector. &ldquo;Es horroroso. Siempre estamos asustados&rdquo;, reconoce D. A. C., que destaca que en el taller aplicaban medidas preventivas, &ldquo;pero eran insuficientes para ese material nuevo&rdquo; del que asegura que desconoc&iacute;an el riesgo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los servicios de prevenci&oacute;n tampoco fueron alertados de los riesgos que la manipulaci&oacute;n de estos materiales provocaba para el trabajador&rdquo;, a&ntilde;aden en Fedesmar, que denuncian tambi&eacute;n que &ldquo;la propia administraci&oacute;n tampoco act&uacute;a con la eficiencia y rigor esperado cuando se manifestaron los primeros casos en el sector&rdquo;. En Andaluc&iacute;a, se cre&oacute; un plan espec&iacute;fico, el Programa Integral de Silicosis de Andaluc&iacute;a&nbsp;en el manipulado de aglomerados de cuarzo, conocido como PISA, que <a href="https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/andalucia/gobierno-andaluz-rechaza-aprobar-nuevo-plan-integral-silicosis-aglomerados-piedra-artificial_1_11485460.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Gobierno del PP de Juanma Moreno dej&oacute; caducar y al que no ha dado continuidad</a> pese al continuo auge de la enfermedad.  
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/economia/cosentino-lanza-fundacion-silicosis-plena-explosion-casos-inquieta-trabajadores-afectados-expertos_1_12190625.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cosentino lanz&oacute; por su parte hace un a&ntilde;o una fundaci&oacute;n (Premin) &ldquo;para la prevenci&oacute;n, mitigaci&oacute;n e investigaci&oacute;n de la silicosis&rdquo;</a>, de la que recelan la mayor&iacute;a de asociaciones de afectados, sindicatos y varios investigadores contactados, por el conflicto de intereses que enfrenta la multinacional ante este problema de salud p&uacute;blica. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/a8c11492-eb14-4f02-8161-0cad38d5bc8e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/a8c11492-eb14-4f02-8161-0cad38d5bc8e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/a8c11492-eb14-4f02-8161-0cad38d5bc8e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/a8c11492-eb14-4f02-8161-0cad38d5bc8e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/a8c11492-eb14-4f02-8161-0cad38d5bc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/a8c11492-eb14-4f02-8161-0cad38d5bc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/a8c11492-eb14-4f02-8161-0cad38d5bc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Raúl Herrero, en la sala de ejercicios de la Asociación ANAES (Asociación Nacional de Afectados y Enfermos de Silicosis), en Chiclana, Cádiz."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Raúl Herrero, en la sala de ejercicios de la Asociación ANAES (Asociación Nacional de Afectados y Enfermos de Silicosis), en Chiclana, Cádiz.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Asociaciones de v&iacute;ctimas piden la prohibici&oacute;n como en Australia</h2><p class="article-text">
        Las asociaciones de v&iacute;ctimas ANAES y ASAC, y cada vez m&aacute;s expertos de la comunidad cient&iacute;fica &ndash;como ha ocurrido <a href="https://www.telemundo52.com/video/fotosyvideos/peticion-para-que-el-estado-prohiba-material-para-mostradores-de-cocinas/2854927/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en California ante el aumento de casos en el Estado</a>&ndash;, exigen actuar para frenar esta escalada de la silicosis. 
    </p><p class="article-text">
        En el sindicato UGT consideran que hay que acabar con &ldquo;incumplimiento generalizado&rdquo; de la normativa de prevenci&oacute;n de riesgos laborales, afirma su responsable de Salud Laboral, Patricia Ruiz. Adem&aacute;s, reclaman hacer un seguimiento exhaustivo de los trabajadores de los sectores expuestos al polvo de s&iacute;lice cristalina. En CCOO exigen tambi&eacute;n &ldquo;reducir el valor l&iacute;mite ambiental para adecuarlo al car&aacute;cter cancer&iacute;geno de la sustancia&rdquo; al 0,025 miligramos por metro c&uacute;bico, &ldquo;la mitad del actualmente vigente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este lunes, la Agencia de Salud y Seguridad en el trabajo brit&aacute;nica (HSE) ha anunciado <a href="https://press.hse.gov.uk/2026/05/11/hse-says-no-dry-cutting-of-engineered-stone-ahead-of-inspection-crackdown/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">nuevas obligaciones</a> para el sector del corte de piedra artificial, con medidas como la prohibici&oacute;n de corte en seco, una vigilancia peri&oacute;dica de la salud de los empleados y la sustituci&oacute;n a piedra artificial con un bajo contenido en s&iacute;lice. &ldquo;Existe piedra artificial con menor contenido en s&iacute;lice y de la misma calidad, lo que elimina cualquier motivo para que las empresas no cambien a productos menos peligrosos&rdquo;, ha sostenido la agencia, que ha llevado un trabajo de investigaci&oacute;n de dos a&ntilde;os, en colaboraci&oacute;n con el sector. 
    </p><p class="article-text">
        En Cosentino afirman que su compromiso &ldquo;con la seguridad sigue siendo firme e inequ&iacute;voco&rdquo;. &ldquo;Desde 2022, toda nuestra producci&oacute;n contiene menos del 40% de s&iacute;lice cristalina, y una parte muy relevante de nuestro portafolio, se sit&uacute;a por debajo del 10%. Adem&aacute;s, recientemente hemos lanzado al mercado ECLOS, un nuevo producto que, entre otras prestaciones, destaca por no incorporar s&iacute;lice cristalina en su formulaci&oacute;n&rdquo;, explican en la multinacional, donde consideran que &ldquo;esta reducci&oacute;n del contenido de s&iacute;lice cristalina representa un avance tangible que ayuda a los talleres de elaboraci&oacute;n y corte a gestionar de forma m&aacute;s eficaz la exposici&oacute;n de sus empleados al polvo de s&iacute;lice&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la patronal de marmolistas Fedesmar apuestan por estos materiales de bajo o nulo contenido en s&iacute;lice cristalina, pero piden &ldquo;transparencia en la informaci&oacute;n&rdquo; as&iacute; como estudios sobre sus posibles efectos en la salud. Algunas investigaciones, <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-025-10460-w" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">como esta publicada en la revista Nature</a>, advierten de que no hay evidencia de los posibles riesgos para la salud de estos nuevos materiales, por lo que recomiendan una &ldquo;evaluaci&oacute;n toxicol&oacute;gica continua&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las asociaciones de v&iacute;ctimas ANAES y ASAC piden <a href="https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/andalucia/australia-convierte-primer-pais-prohibe-encimeras-piedra-artificial-silicosis-trabajadores_1_10764147.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prohibici&oacute;n de esta piedra artificial en Espa&ntilde;a, como hizo en diciembre de 2023 Australia,</a> al considerar que no hab&iacute;a prevenci&oacute;n posible para paliar los riesgos derivados de los aglomerados de cuarzo. La investigadora francesa Catherine Cavalin subraya el car&aacute;cter participativo y el alto nivel cient&iacute;fico del peritaje que realiz&oacute; ese pa&iacute;s antes de prohibir la importaci&oacute;n y el uso de encimeras de piedra artificial. &ldquo;Es muy espec&iacute;fico y &uacute;nico en la historia de la salud laboral&rdquo;. Reuni&oacute; a expertos de distintas especialidades que estudiaron en profundidad el material entre 2019 y 2023, as&iacute; como otro estudio paralelo de su Agencia de Salud en el Trabajo (Safe Work Australia).
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sanidad-recomienda-abrir-debate-prohibir-cuarzo-encimeras-hecho-australia_1_12186462.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Sanidad, en su informe de </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sanidad-recomienda-abrir-debate-prohibir-cuarzo-encimeras-hecho-australia_1_12186462.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La remergencia de la silicosis en Espa&ntilde;a</em></a><em>,</em> tambi&eacute;n emplaz&oacute; a este debate, que &ldquo;CCOO ya ha propuesto abrir&rdquo; en el seno del Grupo de Trabajo de la Comisi&oacute;n Nacional, indica Mariano Sanz. Sin embargo, por el momento este Grupo de Trabajo no est&aacute; en este punto. Acaba de finalizar un mapa de exposici&oacute;n a s&iacute;lice cristalina respirable por actividades prioritarias, &ldquo;que nos permita tener informaci&oacute;n sobre la caracterizaci&oacute;n de la exposici&oacute;n en las diferentes actividades&rdquo;, indican en el Ministerio de Sanidad, y ahora se dirige a cumplir los otros dos objetivos marcados: un an&aacute;lisis del seguimiento del cumplimiento de la normativa y la elaboraci&oacute;n de propuestas de mejora, as&iacute; como la recomendaci&oacute;n de buenas pr&aacute;cticas. 
    </p><p class="article-text">
        El catedr&aacute;tico Alfredo Men&eacute;ndez advierte de que la magnitud del problema en nuestro pa&iacute;s &ldquo;genera estupor&rdquo; entre los investigadores australianos o californianos, &ldquo;que son los que est&aacute;n abordando este asunto en sus respectivos territorios&rdquo;. Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses con m&aacute;s casos del mundo. &ldquo;Hay m&aacute;s casos en Andaluc&iacute;a que en California, cuando la poblaci&oacute;n de California triplica la de Andaluc&iacute;a. E incluso m&aacute;s casos en Andaluc&iacute;a que en toda Australia&rdquo;, subraya el investigador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es incomprensible que un a&ntilde;o despu&eacute;s estemos donde estamos&rdquo;, sostiene Alfredo Men&eacute;ndez, ante la ausencia de un Plan de acci&oacute;n por parte del Grupo de trabajo de s&iacute;lice cristina del Gobierno. Desde principios de 2000, &ldquo;son 6.500 partes de una enfermedad cr&oacute;nica, incurable y tremendamente complicada de gestionar en el d&iacute;a a d&iacute;a. &iquest;A qu&eacute; seguimos esperando?&rdquo;, alerta.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/economia/silicosis-sigue-plena-explosion-espana-600-nuevos-casos-2025-trunca-27-anos_1_13204965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 20:28:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/435031c6-72e9-47f9-867e-9be957a5fb03_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142625.jpg" length="2591207" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/435031c6-72e9-47f9-867e-9be957a5fb03_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142625.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2591207" width="5631" height="3167"/>
      <media:title><![CDATA[La silicosis sigue en plena explosión en España con más de 600 nuevos casos en 2025: “Te trunca todo con 27 años”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/435031c6-72e9-47f9-867e-9be957a5fb03_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142625.jpg" width="5631" height="3167"/>
      <media:keywords><![CDATA[silicosis,Cosentino,Enfermedades profesionales,Salud laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Foto: Pixabay]]></title>
      <link><![CDATA[#]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/f14004ea-fcc4-447e-8fe2-cce3ac0ca728_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Foto: Pixabay"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[#]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Feb 2020 12:09:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/f14004ea-fcc4-447e-8fe2-cce3ac0ca728_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="55200" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/f14004ea-fcc4-447e-8fe2-cce3ac0ca728_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="55200" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Foto: Pixabay]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/f14004ea-fcc4-447e-8fe2-cce3ac0ca728_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Educación,Psicología,Neurobiología,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De rupturas y reencuentros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/opinion/zona-critica/rupturas-reencuentros_129_1002932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/5dad9a33-9c27-4dda-b18c-648b0cd8dc4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De rupturas y reencuentros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con las salidas de Errejón, Bescansa, Alegre, Rodríguez o Urbán hay quien dice que el partido queda reducido a club de fans de Iglesias, que está obligado a resetearlo</p><p class="subtitle">Anticapitalistas y Podemos: seis años de altibajos desde el Teatro del Barrio hasta la despedida pactada tras el Gobierno de coalición</p></div><p class="article-text">
        Las hay tempranas, tard&iacute;as, buscadas, no deseadas, sonoras, silenciosas, valientes, cobardes, explosivas, prudentes, impostadas&hellip; E incluso inevitables. La ruptura entre Pablo Iglesias y Teresa Rodr&iacute;guez es de estas &uacute;ltimas. Estaba cantada. Lo que no puede ser, nunca es. Dos no siguen juntos si uno no quiere, y la l&iacute;der de Unidas Podemos en Andaluc&iacute;a hac&iacute;a tiempo que barruntaba el final de una relaci&oacute;n para la que demandaba una autonom&iacute;a que el secretario general de los morados no estaba dispuesto a darle.  
    </p><p class="article-text">
        En realidad, como en las parejas que saben que el final es inexorable pero cohabitan en la distancia, los dos buscaban la mejor forma de acabar con un v&iacute;nculo desde hace tiempo no deseado porque la uni&oacute;n solo provocaba ya tensi&oacute;n y desorden. De hecho, ambos han reconocido que hab&iacute;a importantes diferencias, aunque hayan tratado de poner en valor que la de Rodr&iacute;guez haya sido una salida respetuosa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es bonito, no es hermoso, pero entre los que defendemos la justicia social no hay un adi&oacute;s, hay un hasta luego para seguir trabajando por lo que nos une&rdquo;, ha afirmado un id&iacute;lico Iglesias. Lo malo de la poes&iacute;a es que tras ella siempre llega la prosa y &eacute;sta rara vez entiende de lirismo. Los anticapitalistas nunca vieron con buenos ojos la alianza entre Iglesias y S&aacute;nchez, ni el gobierno de coalici&oacute;n, ni la mano de hierro con la que el secretario general de Unidas Podemos ha llevado la organizaci&oacute;n en los &uacute;ltimos tiempos.  Y lo peor no es esto -los hiperliderazgos han llegado para quedarse en todos los partidos del actual mapa pol&iacute;tico-, sino las contradicciones sobre las que tendr&aacute; que cabalgar una formaci&oacute;n nacida desde los movimientos sociales y que hoy forma parte del Gobierno de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando uno pasa de la calle a hacer oposici&oacute;n en el Parlamento, y de &eacute;ste a la mesa del Consejo de Ministros, inevitablemente cambia la perspectiva de la realidad y desciende en ocasiones al terreno de lo imposible. Una cosa es redactar una proposici&oacute;n de ley y otra, asumir que no todo es legislable o que, cuando lo es, no siempre se puede en los t&eacute;rminos que anta&ntilde;o se han defendido.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, digan lo que digan, no hay reencuentro posible. Las motivaciones son y ser&aacute;n ya siempre distintas. Iglesias se ha imbuido de tal modo de la institucionalidad que le otorga su presencia en el Consejo de Ministros que ha antepuesto los intereses de la amalgama de sensibilidades que integraba Podemos a los l&iacute;mites de la agenda social que puede desplegar desde el Gobierno y tambi&eacute;n, c&oacute;mo no, a los suyos propios.
    </p><p class="article-text">
        De no haber fructificado la coalici&oacute;n con los socialistas, hoy Iglesias estar&iacute;a ya impulsando su propio relevo al frente del liderazgo de Podemos. La entrada en el Ejecutivo lo ha cambiado todo. Y, aunque en Vistalegre III salga reelegido como secretario general, tendr&aacute; que resetear el proyecto pol&iacute;tico del partido. En lo org&aacute;nico y en lo pol&iacute;tico. Lo primero es sencillo teniendo en cuenta que lo que queda en la organizaci&oacute;n bebe desde hace tiempo de su mano. Lo segundo, no tanto porque cualquier matiz respecto al acuerdo de gobierno provocar&aacute; un aut&eacute;ntico se&iacute;smo que utilizar&iacute;a sin duda la derecha, pero tambi&eacute;n una parte de la izquierda que le acusar&iacute;a de incongruente.
    </p><p class="article-text">
        El equilibrio no es f&aacute;cil porque Iglesias est&aacute; obligado a mantener un espacio de distancia respecto al socialismo pero sin que parezca una desavenencia nuclear. De no hacerlo, arrastrar&iacute;a a un lento suicidio a la organizaci&oacute;n o en su defecto a la absorci&oacute;n por otras siglas.
    </p><p class="article-text">
        Con matices, pero tambi&eacute;n es algo as&iacute; a lo que se enfrenta el PP de Casado respecto a Vox al hacer seguidismo de la agenda y el discurso de los de Abascal. Por eso en este caso tampoco es posible que el presidente de los populares participe de &ldquo;la agenda para el reencuentro&rdquo; que le ofrece Pedro S&aacute;nchez. Claro que el presidente del Gobierno parece relativamente c&oacute;modo con esta l&iacute;nea de oposici&oacute;n dura del PP, ya que de un lado le sirve para aglutinar a la izquierda frente al enemigo exterior y de otro, mantiene a los populares distra&iacute;dos en una guerra por la hegemon&iacute;a de la derecha en la que cada d&iacute;a pierden m&aacute;s fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Lo dicho: que hay rupturas inevitables y reencuentros imposibles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Palomera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/opinion/zona-critica/rupturas-reencuentros_129_1002932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Feb 2020 20:41:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/5dad9a33-9c27-4dda-b18c-648b0cd8dc4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="402724" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/5dad9a33-9c27-4dda-b18c-648b0cd8dc4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="402724" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De rupturas y reencuentros]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/5dad9a33-9c27-4dda-b18c-648b0cd8dc4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teresa Rodríguez,Pablo Iglesias,Anticapitalistas,Unidas Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre dos confinamientos: la vida con toque de queda en Jordania y pendiente de mi familia en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/historias-del-coronavirus/confinamientos-jordania-pendiente-familia-espana_132_1001779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/581ff711-0b66-43e3-9a78-f4d387c5df81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre dos confinamientos: la vida con toque de queda en Jordania y pendiente de mi familia en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy llevamos ya cuatro días encerrados sin poder pisar la calle para nada. Nos han dicho que nos repartirán pan y agua en autobuses</p></div><p class="article-text">
        No recuerdo en qu&eacute; momento todo empez&oacute; a cambiar. Hace dos meses, todav&iacute;a estaba en casa, con mi madre, viendo la televisi&oacute;n. Poco a poco empezaban a llegar noticias de un virus que se expand&iacute;a como la p&oacute;lvora por China. &iexcl;Bah!, otro virus, como tantos. Por aquel entonces, me preparaba para volver a Jordania y participar en una conferencia en Tailandia, antes de que &eacute;se y el resto de los planes saltasen por los aires.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Regres&eacute; a Jordania, mi segunda casa, despu&eacute;s de varios meses en Espa&ntilde;a. Todo era m&aacute;s o menos normal hasta finales de febrero. Entonces, empezaron a llegar las noticias sobre el virus extendi&eacute;ndose por Italia y, despu&eacute;s, por Espa&ntilde;a, y por el resto del mundo. Lo que al principio no parec&iacute;a serio, se ha convertido en una tragedia. El tel&eacute;fono m&oacute;vil se ha convertido en mi tercera mano, yo que no era de pasar mucho tiempo en chats.
    </p><p class="article-text">
        Cada ma&ntilde;ana me levanto y lo primero que hago es mirar las estad&iacute;sticas. Llegan noticias muy dolorosas desde el sur de Europa. Espa&ntilde;a declara el confinamiento de la poblaci&oacute;n mientras los casos empiezan a multiplicarse a la velocidad de la luz. Hablo con mi madre. En el pueblo se nota la diferencia con respecto a las grandes ciudades, aunque le han cancelado sus clases de ingl&eacute;s y de pintura. Mientras, mis hermanos est&aacute;n en Madrid, la zona cero del coronavirus en Espa&ntilde;a. Y pensar que un mes antes estaba tomando ca&ntilde;as con amigos tranquilamente por el centro...
    </p><p class="article-text">
        Dos d&iacute;as despu&eacute;s del confinamiento espa&ntilde;ol, las autoridades jordanas nos dicen que nosotros tambi&eacute;n estamos confinados. Hay menos de 50 casos, pero por si las moscas. Los jordanos oyeron el anuncio como el que oye llover. Dos d&iacute;as despu&eacute;s, despliegue militar y toque de queda indefinido, por listos. Quien ponga un pie en la calle, un a&ntilde;ito de prisi&oacute;n. Casi mil lo han logrado ya.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, llevamos ya cuatro d&iacute;as encerrados sin poder pisar la calle para nada. Nos han dicho que nos repartir&aacute;n pan y agua en autobuses. El primer ensayo, hoy mismo, ha sido un fracaso. La gente se amontonaba junto a los veh&iacute;culos por cientos. No parece muy en l&iacute;nea con esta cuarentena que vivimos. Las medicinas tambi&eacute;n nos las entregar&aacute;n a domicilio. Y los salarios. Del resto, a&uacute;n no sabemos cuando podremos comprar otros productos, aunque tambi&eacute;n nos los traer&aacute;n taxis, Uber o cualquier otro medio de transporte.
    </p><p class="article-text">
        La cuarentena tiene sus cosas buenas. Te pasas todo el d&iacute;a trabajando y comiendo. Y, a veces, cuando no llueve, puedes salir a que te d&eacute; el sol en la terraza. Y tambi&eacute;n te acerca a los tuyos. Vuelves a hablar con amigos que hace tiempo no lo hac&iacute;as y te empuja a iniciar actividades que siempre relegabas para otro momento.
    </p><p class="article-text">
        Pero es muy larga. Sobre todo, cuando no se le ve el fin. Cuando piensas que, aunque la epidemia se acabe, quiz&aacute;s algunas cosas no vuelven a su sitio. Cuando sigues lo que pasa en un pa&iacute;s mientras intentas entender lo que va a pasar en el otro. Cuando tu trabajo se centra en contar cosas que duelen, pero no puedes cerrar el ordenador porque, si no, no llegas a la entrega.
    </p><p class="article-text">
        Nunca pens&eacute; que iba a vivir bajo toque de queda. Quiz&aacute;s porque soy afortunada y no vivo en un lugar donde es el estado normal de las cosas. Pero no me gusta. No me gusta ser tratada como si no supiera lo que me juego, como si no pudiera tomar mis propias decisiones. Vivir bajo este paternalismo estatal en Jordania es una de las peores sensaciones que he tenido nunca. Y me da miedo. Porque, con la facilidad con la que ciudadanos de muchos pa&iacute;ses hemos aceptado este orden de cosas como algo l&oacute;gico, nada hace pensar que no pueda volver a suceder antes de lo que pensamos.
    </p><p class="article-text">
        Y me enfada. Pero me consuelo pensando que pronto podr&eacute; volver a ver a amigos y familiares, quedar con esas personas con las que no tuve oportunidad antes del encierro y disfrutar de las cosas simples de la vida. Y en estos pensamientos encuentro consuelo a la espera de que este confinamiento eterno, indefinido y sin sentido, d&eacute; paso a lo que ha sido siempre la vida normal. Hasta entonces, seguir&eacute; viviendo entre dos confinamientos, el f&iacute;sico, que me mantiene aqu&iacute; en casa, y el mental, que me hace viajar hasta Espa&ntilde;a y suspirar, deseando que el horror cese de una vez.
    </p><p class="article-text">
        <em>Historias del coronavirus es un espacio de eldiario.es dedicado al lado m&aacute;s personal y humano de esta crisis sanitaria. &iquest;C&oacute;mo lo est&aacute;s viviendo en casa? &iquest;Y en el trabajo? M&aacute;ndanos tu experiencia o tu denuncia a&nbsp;historiasdelcoronavirus@eldiario.es</em><strong>historiasdelcoronavirus@eldiario.es</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria Silva Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/historias-del-coronavirus/confinamientos-jordania-pendiente-familia-espana_132_1001779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2020 21:12:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/581ff711-0b66-43e3-9a78-f4d387c5df81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="77313" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/581ff711-0b66-43e3-9a78-f4d387c5df81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="77313" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Entre dos confinamientos: la vida con toque de queda en Jordania y pendiente de mi familia en España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/581ff711-0b66-43e3-9a78-f4d387c5df81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que nos aterra a algunos del nuevo coronavirus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/ultima-llamada/aterra-nuevo-coronavirus_132_1001689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/f9c7bf01-e8ee-49df-924f-d6867d0d7433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que nos aterra a algunos del nuevo coronavirus"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando pase la crisis sanitaria, "volver a la normalidad" no puede querer decir, en ningún caso, regresar a la sociopatía neoliberal a que parecíamos condenados.</p></div><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s lejos de nuestra intenci&oacute;n que restar importancia al coste humano de la pandemia causada por el SARS-CoV-2: miles de personas han perdido a seres queridos s&oacute;lo en nuestro pa&iacute;s y muchas m&aacute;s lo har&aacute;n en las pr&oacute;ximas semanas. Cada una de esas muertes ser&aacute; una tragedia, y no sobra encomio a la lucha del personal sanitario para evitarlas, ni al esfuerzo de quienes suministran servicios b&aacute;sicos en primera l&iacute;nea de combate. La precariedad laboral y vital que asuela nuestras sociedades convierte adem&aacute;s cada desaceleraci&oacute;n econ&oacute;mica en un drama para millones de trabajadoras y trabajadores. Las crisis golpean diferencialmente a nuestras sociedades seg&uacute;n m&uacute;ltiples l&iacute;neas de fractura: de clase, de g&eacute;nero, territoriales, &eacute;tnicas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Cada una de esas l&iacute;neas merece una atenci&oacute;n que no podremos prestarle en estos escuetos renglones. Del mismo modo, dejaremos aqu&iacute; de lado la propia emergencia de salud p&uacute;blica (bien tratada estos d&iacute;as en numerosos textos, por ejemplo &eacute;ste de <a href="https://ctxt.es/es/20200302/Firmas/31445/coronavirus-estrategias-crisis-salud-pandemia-causas-china-eeuu-joan-benach.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joan Benach</a>) y cargaremos las tintas sobre otros motivos para la alarma, el compromiso y la acci&oacute;n coordinada: los vinculados con una crisis ecosocial que es ya una crisis civilizatoria.
    </p><p class="article-text">
        Al aproximarnos a esos otros motivos constatamos que uno de los aspectos m&aacute;s terror&iacute;ficos de esta pandemia reside en el modo en que nuestra cultura nos invita a contemplar el frenazo que ha ocasionado en nuestras econom&iacute;as. Ese frenazo no debiera present&aacute;rsenos como algo que ha de ser superado. Muy al contrario, tendr&iacute;a que posibilitar una cuidadosa deliberaci&oacute;n en torno a la desesperada urgencia de revertir nuestra extralimitaci&oacute;n material y poner fin a la irracionalidad econ&oacute;mica que mantiene de forma totalmente innecesaria cantidades absurdas de personas y mercanc&iacute;as dando constantemente vueltas al planeta. Producir por producir y consumir por consumir, de manera que siga girando la rueda de la acumulaci&oacute;n de capital, es un desatino que ya fue diagnosticado por los socialistas del siglo XIX, comenzando por Marx. El fin de ese desmedido traj&iacute;n est&aacute;, por cierto, <a href="https://www.mincotur.gob.es/Publicaciones/Publicacionesperiodicas/EconomiaIndustrial/RevistaEconomiaIndustrial/371/37.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la vuelta de la esquina</a>: queramos o no asumirlo, nuestras sociedades se ver&aacute;n pronto obligadas a usar <a href="https://blogs.publico.es/dominiopublico/30892/mesianismo-tecnologico-y-limites-biofisicos-el-caso-del-100-electrico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mucha menos energ&iacute;a primaria</a>.
    </p><p class="article-text">
        Lo que nos aterra a algunos, cada d&iacute;a a m&aacute;s, es la ceguera de nuestra cultura frente a la disyuntiva que abre ante nosotros la transici&oacute;n hacia esas sociedades energ&eacute;tica y materialmente frugales: donde hay, esencialmente, dos alternativas, nuestros comisarios culturales ven una nada m&aacute;s. La primera alternativa consistir&iacute;a en tratar de adaptar nuestro metabolismo ecosocial a los l&iacute;mites biof&iacute;sicos de un sistema Tierra que se encuentra ya en un estado precario. La segunda, innegociable en nuestro marco cultural, consistir&iacute;a en pisar el acelerador de la extralimitaci&oacute;n y la devastaci&oacute;n colocando un nuevo parche &ndash;previsiblemente m&aacute;s violento y autoritario que los previos&ndash; en el ya inviable capitalismo global. Lo que nos aterra a algunos del nuevo coronavirus es, en otras palabras, que sigamos despu&eacute;s de &eacute;l hundi&eacute;ndonos en un suicidio ecocida inserto en coordenadas sociopol&iacute;ticas peores a&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Podemos desglosar en tres dimensiones nuestra <a href="http://crashoil.blogspot.com/2020/03/la-balanza.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trayectoria de colapso civilizatorio desde el punto de vista de la alarma suscitada por la reciente pandemia</a>: la sanitaria, la econ&oacute;mica y la propiamente ecosocial.
    </p><p class="article-text">
        Comencemos echando un superficial vistazo al plano sanitario. Cabe en este punto escoger al azar un par de conclusiones del &uacute;ltimo informe sobre salud y cambio clim&aacute;tico de la revista m&eacute;dica m&aacute;s prestigiosa del planeta (<a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(19)32596-6/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Lancet</a>): la alteraci&oacute;n de los patrones clim&aacute;ticos ha hecho que nueve de los diez a&ntilde;os m&aacute;s adecuados para la transmisi&oacute;n del dengue tuvieran lugar despu&eacute;s del a&ntilde;o 2000, y asimismo que en menos de cuatro d&eacute;cadas se hayan duplicado los d&iacute;as propicios para la infecci&oacute;n por Vibrio (el g&eacute;nero de bacterias al que pertenece la que provoca el c&oacute;lera). Por su parte, la contaminaci&oacute;n del aire sigue causando siete millones de muertes anuales. De acuerdo con estimaciones de Marshall Burke, profesor del Departamento de Ciencias del Sistema Tierra de la Universidad Stanford, la reducci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n del aire subsecuente a la par&aacute;lisis de la econom&iacute;a china ha servido para evitar la muerte de entre 50.000 y 75.000 personas. &iquest;Cu&aacute;les son, pues, nuestras pandemias?
    </p><p class="article-text">
        La crisis ecol&oacute;gica es una emergencia sanitaria incomparablemente mayor que la pandemia de COVID-19, y a ambas subyace uno y el mismo pat&oacute;geno: un sistema socioecon&oacute;mico dominado por el motivo del lucro.
    </p><p class="article-text">
        El sector agroindustrial ha adoptado una forma incompatible con la estabilidad de la biosfera no por motivos de eficiencia material, sino cremat&iacute;stica. Se trata de un hecho extensa y minuciosamente <a href="https://www.bloomsbury.com/uk/dead-zone-9781408868263/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documentado</a>. Existen, por otra parte, pocas dudas acerca del v&iacute;nculo entre ese modelo agroindustrial y el creciente riesgo de pandemias. Seg&uacute;n Peter Daszak, codescubridor del origen del SARS, alrededor de 1&rsquo;7 millones de virus nos esperan en los ecosistemas que no han sido arrasados a&uacute;n con buld&oacute;ceres para abrir espacio al monocultivo intensivo. La deforestaci&oacute;n, la dr&aacute;stica simplificaci&oacute;n de ecosistemas y la desaparici&oacute;n de especies intermedias a expensas de esta &laquo;gesti&oacute;n&raquo; industrial de algunos de los reservorios de biodiversidad m&aacute;s ricos del planeta hac&iacute;an que una pandemia como la actual fuera cuesti&oacute;n de tiempo. Adicionalmente, la ganader&iacute;a industrial, para cuyo mantenimiento y expansi&oacute;n se dise&ntilde;ara aquel sistema de &laquo;gesti&oacute;n&raquo;, tiene su propia le&ntilde;a que arrojar al fuego: tal y como evidenciaran ya la gripe aviar, la gripe porcina y el propio SARS, la cr&iacute;a industrial de animales tiene lugar en entornos que deben describirse como &laquo;<a href="https://www.pagina12.com.ar/256569-no-le-echen-la-culpa-al-murcielago" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&aacute;bricas de replicaci&oacute;n y mutaci&oacute;n de virus</a>&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este insostenible modelo agroindustrial es s&oacute;lo una de las facetas de un modelo socioecon&oacute;mico netamente insostenible: cada uno sus elementos ven&iacute;a exhibiendo signos de agotamiento hace largo tiempo. El subsistema econ&oacute;mico no es ninguna excepci&oacute;n a esta regla. As&iacute;, resultar&iacute;a absurdo culpar a la pandemia producida por el nuevo coronavirus de la crisis econ&oacute;mica en la que comenzamos a adentrarnos. De hecho, ni siquiera estamos adentr&aacute;ndonos en una crisis nueva, sino sencillamente profundizando en la de 2008. La crisis de la econom&iacute;a capitalista no es nueva, sino permanente ya. Ser&iacute;a in&uacute;til recurrir al nuevo coronavirus para tratar de explicar el crecimiento an&eacute;mico, la volatilidad especulativa o los niveles estratosf&eacute;ricos de deuda caracter&iacute;sticos de esta &uacute;ltima fase del capitalismo financiarizado.
    </p><p class="article-text">
        El capitalismo global pudo mantenerse con respiraci&oacute;n asistida despu&eacute;s de 2008 gracias al aliento de la Reserva Federal y, sobre todo, al del crecimiento de la econom&iacute;a china. Hoy no cabe esperar nada parecido. Los bancos centrales volver&aacute;n a regar generosamente los mercados financieros, pero el nivel de inversi&oacute;n en la econom&iacute;a real ser&aacute; menor incluso que el anterior a la pandemia. A pocos les extra&ntilde;ar&aacute; que se repita el procedimiento, y a menos a&uacute;n que lo haga el resultado: las masivas adquisiciones de t&iacute;tulos financieros y los &iacute;nfimos tipos de inter&eacute;s seguir&aacute;n generando deuda y cebando a los gigantes financieros, pero no producir&aacute;n ning&uacute;n goteo &ndash;entre otras cosas, porque no es &eacute;se su prop&oacute;sito.
    </p><p class="article-text">
        No es necesario disponer de una bola de cristal para predecir lo que suceder&aacute; con las tasas de desempleo. Y llover&aacute; sobre mojado, porque este declive del poder adquisitivo de la clase trabajadora tendr&aacute; lugar tras una d&eacute;cada en la que ha venido flotado a la deriva, entre la Escila de un marcado deterioro de servicios p&uacute;blicos y coberturas sociales y la Caribdis de unos inusitados <a href="https://blogs.publico.es/fernando-luengo/2020/03/17/la-pobreza-la-enfermedad-de-los-pobres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">niveles de pobreza</a>.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de esta pandemia ninguna implementaci&oacute;n de ninguna reformulaci&oacute;n concebible del credo neoliberal servir&aacute; para hacer frente a un desplome de la demanda como el que se avecina. Por su parte, extender el &laquo;keynesianismo para las &eacute;lites&raquo; de los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os a un nuevo &laquo;keynesianismo para los pobres&raquo; quiz&aacute; pudiera mantener vivo el capitalismo por un par de d&eacute;cadas, pero arruinar&iacute;a definitivamente la biosfera.
    </p><p class="article-text">
        A los dos planos comentados &ndash;el sanitario y el econ&oacute;mico&ndash; subyace el decisivo: el de nuestro metabolismo ecosocial, esa econom&iacute;a &ldquo;real-real&rdquo; a la que se ha referido en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n <a href="https://www.fcede.es/site/es/libros/detalles.aspx?id_libro=12809" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joan Martinez Alier</a>. Si fu&eacute;semos &ndash;fantas&iacute;a de ciencia-ficci&oacute;n&ndash; una colonia organizada por una civilizaci&oacute;n extraterrestre para la r&aacute;pida extracci&oacute;n de los recursos del planeta Tierra, poni&eacute;ndolos al servicio de un proyecto alien&iacute;gena de mercantilizaci&oacute;n generalizada, ese metabolismo imaginario no diferir&iacute;a demasiado del que de hecho est&aacute; hoy funcionando (y que acaba de sufrir un par&oacute;n inesperado a causa de la pandemia). El capitalismo fosilista convierte hoy en escasos incluso los recursos minerales m&aacute;s abundantes (como la arena), desequilibra el clima hasta desembocar en perspectivas de calentamiento infernales, esquilma el suelo f&eacute;rtil y el agua dulce, y desgarra hasta tal extremo el tejido de la vida que tenemos que inventar neologismos como &ldquo;desfaunaci&oacute;n&rdquo; para referirnos a las dimensiones casi inconcebibles de la Sexta Gran Extinci&oacute;n en curso. Cada una de estas agresiones contribuye no s&oacute;lo a incrementar la probabilidad de nuevas pandemias, sino asimismo a minar las bases de la salud de todos y cada uno de los ecosistemas y, por tanto, de todas y cada una de las comunidades humanas.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta m&aacute;s de fondo que deber&iacute;amos hacernos estos d&iacute;as quiz&aacute; sea: &iquest;por qu&eacute; tiene que pasar algo as&iacute; &ndash;una pandemia semejante&ndash; para que podamos simplemente reconocernos como sociedad, para que emerja poco a poco una noci&oacute;n reconocible de bien com&uacute;n, en vez la lucha de todos contra todos espoleada por el capitalismo? &iquest;Por qu&eacute; tiene que ocurrir algo as&iacute;, un desplome brutal e imprevisto de la actividad econ&oacute;mica, para que se recupere tendencial y m&iacute;nimamente algo de la salud ecol&oacute;gica de nuestros territorios?
    </p><p class="article-text">
        Cuando pase la crisis sanitaria, &laquo;volver a la normalidad&raquo; no puede querer decir, en ning&uacute;n caso, regresar a la sociopat&iacute;a neoliberal a que parec&iacute;amos condenados &ndash;o estaremos condenados de verdad. La &laquo;normalidad&raquo; no puede ser un sistema sociecon&oacute;mico enemigo de la sociedad y de la vida. Tedros Adhanom, director general de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, afirmaba recientemente que &laquo;la amenaza del contagio mundial nos ha sacudido devolvi&eacute;ndonos la imagen de un mundo tan interdependiente y globalizado como vulnerable&raquo;. Hace d&eacute;cadas que esa imagen debi&oacute; sacudirnos, pero por motivos distintos, por amenazas mayores. Despu&eacute;s de la pandemia seguiremos teniendo entre manos un problema mucho m&aacute;s grave que ella, y s&oacute;lo podremos comenzar a abordarlo desde una progresiva <a href="https://ctxt.es/es/20200302/Politica/31220/coronavirus-decrecimiento-crisis-ecologica-agroecologia-yayo-herrero.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">superaci&oacute;n de la necrocultura capitalista</a>. &iquest;Seremos capaces de verlo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asier Arías, Jorge Riechmann]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/ultima-llamada/aterra-nuevo-coronavirus_132_1001689.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2020 21:51:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/f9c7bf01-e8ee-49df-924f-d6867d0d7433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="55440" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/f9c7bf01-e8ee-49df-924f-d6867d0d7433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="55440" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lo que nos aterra a algunos del nuevo coronavirus]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/f9c7bf01-e8ee-49df-924f-d6867d0d7433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Grandes Personajes que cambiaron la Historia]]></title>
      <link><![CDATA[#]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/3828c94e-a39c-46d0-a0db-88ca1c9b8030_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Grandes Personajes que cambiaron la Historia"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[#]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2020 16:36:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/3828c94e-a39c-46d0-a0db-88ca1c9b8030_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="157415" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/3828c94e-a39c-46d0-a0db-88ca1c9b8030_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="157415" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Grandes Personajes que cambiaron la Historia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/3828c94e-a39c-46d0-a0db-88ca1c9b8030_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No somos soldados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/opinion/tribuna-abierta/soldados_129_1001480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/3e490246-2faf-4037-b60e-db9674091e41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No somos soldados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se dice que "en el frente no hay suficientes armas" para denunciar que el personal sanitario está exponiéndose al virus sin los equipos de protección adecuados. ¿Es que no es suficientemente épica su actuación?</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a el profesor Vicent Mart&iacute;nez Guzm&aacute;n, referente internacional para los estudiosos de la paz, que era necesaria la descolonizaci&oacute;n de las mentes para transformar las culturas de las guerras en culturas para hacer las paces. En estos tiempos de confinamiento sus ense&ntilde;anzas deber&iacute;an invitar a una reflexi&oacute;n profunda. La crisis del coronavirus ha puesto de manifiesto la carencia de imaginarios colectivos que nos permitan concienciar de la importancia de los cuidados, de la responsabilidad, del respeto al pr&oacute;jimo, de lo com&uacute;n. Los valores tradicionalmente asociados a lo femenino est&aacute;n infravalorados y recurrimos al lenguaje b&eacute;lico para concienciar de la importancia de la gesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo que felicitar a todos los espa&ntilde;oles por la disciplina que est&aacute;n mostrando, todos los ciudadanos comport&aacute;ndose como soldados en este dif&iacute;cil momento. En esta guerra irregular y rara que nos ha tocado vivir o luchar, todos somos soldados&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Ultima-hora-coronavirus-mundo-Espana_13_1000679924_41649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), el general Miguel &Aacute;ngel Villaroya, hablaba as&iacute; este viernes</a>, en su tradicional comparecencia de la ma&ntilde;ana para tratar la crisis del coronavirus. Se habla de guerra contra el coronavirus, nos recuerdan que en esta guerra combatimos todos juntos. Se dice que &ldquo;en el frente no hay suficientes armas&rdquo; para denunciar que el personal sanitario est&aacute; exponi&eacute;ndose al virus sin los equipos de protecci&oacute;n adecuados. &iquest;Es que no es suficientemente &eacute;pica su actuaci&oacute;n? &iquest;Tenemos que cubrirla con una p&aacute;tina de hero&iacute;smo b&eacute;lico para admirarlos m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        Los miembros de la Unidad Militar de Emergencias que han montado un hospital de campa&ntilde;a en el recinto ferial de Madrid saben que esto no es una guerra. Las bombas no caen del cielo mientras lo montan. El enemigo no es pol&iacute;tico, no es humano, no se mata a balazos. Y, sin embargo, est&aacute;n expuestos al contagio, lo saben, se cuidan a s&iacute; mismos y entre ellos. Lav&aacute;ndose las manos, protegiendo sus bocas. &iquest;Por qu&eacute; no nos parece suficientemente heroico?
    </p><p class="article-text">
        No somos soldados, somos ciudadanas. Profesionales de la medicina, celadores, vendedoras de verdura, cuidadoras. Vecinas solidarias. Somos un comentario de apoyo a trav&eacute;s de la ventana y un grupo de j&oacute;venes organiz&aacute;ndose para hacer la compra de los mayores del barrio. Somos aplausos a las cajeras del s&uacute;per de nuestras plazas cada d&iacute;a a las 20.00h. Nada de eso es poco &eacute;pico. Sostenernos las unas a las otras como sociedad, tejer una red que no nos deje caer, no es poca cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de la gente no se est&aacute; quedando en casa porque piense que esto es una guerra y haya que obedecer a un mando superior. Lo est&aacute; haciendo&nbsp; porque sabe que as&iacute; protege a los grupos con mayor riesgo evitando su contagio. Frente al marco belicista, proponemos un marco de cuidados y solidaridad. Como parte de una organizaci&oacute;n feminista y pacifista con m&aacute;s de cien a&ntilde;os de historia, a las activistas de WILPF nos apena que en la gesti&oacute;n comunicativa para frenar esta enfermedad se sustituya el lenguaje de los cuidados por el de la guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No queremos restarle importancia a esta crisis, sino todo lo contrario. El mundo entero atraviesa un momento de excepcionalidad, tremendamente grave en general y catastr&oacute;fico en las familias m&aacute;s empobrecidas. Le estamos gritando al mundo que se lave bien las manos y hay personas en barrios bonaerenses que no tienen acceso al agua. Cabe pensar que en algunas regiones de Am&eacute;rica Latina y de &Aacute;frica el virus ser&aacute;, irremediablemente, devastador. Pero sigue sin ser una guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando el movimiento pacifista reclama que la paz no es s&oacute;lo la ausencia de guerra se refiere a este tipo de situaciones. No es decente asumir que van a verse m&aacute;s gravemente afectados los que menos tienen. Por eso defendemos la justicia social. Por eso era importante no reducir el n&uacute;mero de camas en los hospitales p&uacute;blicos hace diez a&ntilde;os. Esta es una crisis que pone de manifiesto que los cuidados sostienen la vida y por tanto deben ser colectivos. Tal vez sea el momento de reflexionar sobre las prioridades en materia de financiaci&oacute;n, y sobre el concepto de seguridad que manejamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Aumenta-venta-EEUU-efectos-coronavirus_0_1006500377.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hace d&iacute;as supimos que en Estados Unidos hab&iacute;a aumentado la venta de armas para hacer frente al coronavirus</a>. Si ya es sintom&aacute;tico el acopio innecesario de papel higi&eacute;nico en los primeros d&iacute;as de esta alarma sanitaria, mucho m&aacute;s peligroso es que se dispare la venta de armas. Frente a este individualismo, abogamos por la defensa de lo com&uacute;n y de la solidaridad. Solo as&iacute; se podr&aacute; superar esta pandemia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hacen falta armas, hacen falta agua y jab&oacute;n. No hacen falta soldados, sino sanitarios. No hacen falta cascos sino mascarillas. Respiradores, y no fusiles de asalto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No queremos ser soldados sino ciudadan&iacute;a consciente de que ser&aacute; la cooperaci&oacute;n y el buen funcionamiento de lo com&uacute;n lo que salve nuestras vidas. Paz es tambi&eacute;n la garant&iacute;a de una sanidad universal, la justicia social, la participaci&oacute;n de todos y todas en el dise&ntilde;o de la sociedad que queremos, la defensa de los derechos humanos y el reconocimiento de los cuidados como lo que son: la heroica tarea que nos mantiene con vida.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro y María del Vigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/opinion/tribuna-abierta/soldados_129_1001480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2020 22:56:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/3e490246-2faf-4037-b60e-db9674091e41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="691546" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/3e490246-2faf-4037-b60e-db9674091e41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="691546" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No somos soldados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/3e490246-2faf-4037-b60e-db9674091e41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
