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    <title><![CDATA[elDiario.es - elDiarioex]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una de las fotos de la serie premiada por Picture Of The Year]]></title>
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      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/2f8d3c66-c8cb-4aa4-8c90-555911737cb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una de las fotos de la serie premiada por Picture Of The Year"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aitor Garmendia - Tras los Muros]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2020 17:09:51 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[El coste de la incompetencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/canariasahora/opinion/coste-incompetencia_132_1002139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Cuando usamos los n&uacute;meros para contar elementos los denominamos cardinales (uno, dos, tres&hellip;). Ahora bien, en muchas ocasiones es necesario dar un orden a las cosas. En este caso, los que usamos se le denominan ordinales (primero, segundo, tercero&hellip;). Un sencillo ejemplo ser&iacute;a el de tomar una medida, como bien podr&iacute;a responder a la pregunta &iquest;qu&eacute; pesa m&aacute;s, un kilo de plomo o uno de hierba? Pues un kilo es un kilo en un entorno con una atracci&oacute;n gravitatoria id&eacute;ntica, por si alguien se pone tiquismiquis. No obstante, el tercer clasificado de la liga de f&uacute;tbol profesional de Alemania solo es comparable con el cuarto de la misma liga, pero no con el segundo de la liga de baloncesto de Italia. Es decir, una cosa es el grado, y otra cosa es el orden.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, lo cuantificamos todo, probablemente para unificar una medida de cuenta homog&eacute;nea que permita hacer comparaciones. En t&eacute;rminos de renta, y volviendo al principio, habr&iacute;a que ver si estamos en medio de comparaciones cardinales, diciendo que qui&eacute;nes tiene mil euros poseen m&aacute;s que los que tienen quinientos euros. U ordinales, en donde mil euros para una persona no tienen la misma potencia de uso que quinientos para otra. Adem&aacute;s, otra variable que hay que incluir es la inflaci&oacute;n, al convertirse en la carcoma del dinero. &iquest;De qu&eacute; te vale tener ganancias por valor de millones, si el incremento de los precios empobrece tu poder adquisitivo hasta dejarlo en unos c&eacute;ntimos?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y cu&aacute;l es la finalidad de esta reflexi&oacute;n? A que nos vamos convirtiendo en n&uacute;meros. Nada m&aacute;s nacer, nos etiquetan. M&aacute;s tarde se nos asigna una identificaci&oacute;n fiscal, sanitaria, formativa, productiva&hellip; Lo que comemos lo contamos en calor&iacute;as, miramos diariamente nuestros saldos financieros (normalmente para llorar), valoramos nuestras elecciones en funci&oacute;n del coste y del beneficio&hellip; monetario. Y qu&eacute; decir del trabajo y su unidad de cuenta: el salario.
    </p><p class="article-text">
        Se supone que el salario retribuye a la productividad. A mayor destreza demandada, a mayor formaci&oacute;n requerida, a mayor complejidad/responsabilidad en la resoluci&oacute;n de los problemas, mayor sueldo. Y viceversa, claro est&aacute;. Pero ojo, no todo es formaci&oacute;n. No todo es aptitud por lo que, aparentemente, no todo es medible en t&eacute;rminos cuantitativos. Existen variables cualitativas que ejercen un poder importante sobre el rendimiento de las personas como es el talento. Por ejemplo, &iquest;en cu&aacute;nto se valoran las habilidades comunicativas? Es decir, alguien que logre la disminuci&oacute;n de los costes de transacci&oacute;n a trav&eacute;s de la simplificaci&oacute;n de la forma en la que se transmiten los conocimientos. O, &iquest;cu&aacute;nto pagar&iacute;amos por un liderazgo que propicie un equipo de 2+2 que genere un rendimiento muy superior a cuatro?
    </p><p class="article-text">
        Friedrich Engels (1829-1895) promulg&oacute; en &ldquo;El papel del trabajo en el proceso de transformaci&oacute;n del mono en hombre&rdquo;, que el trabajo es la fuente de toda riqueza, a la par que la naturaleza, proveedora de los materiales susceptibles de ser convertidos o consumidos. Pero tambi&eacute;n es la condici&oacute;n b&aacute;sica y fundamental de toda la vida humana. Y lo es en tal grado que el trabajo ha creado al propio ser humano. Por ello, aunque asistamos a sustituciones de empleos en donde la mecanizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica se impone, hemos de trazar un objetivo, o bien hacia una transformaci&oacute;n de los derroteros laborales, o bien hacia la generaci&oacute;n de la propia innovaci&oacute;n. O, en palabras sencillas. Si se procede a mi sustituci&oacute;n por una m&aacute;quina. O le doy valor a&ntilde;adido a mi puesto (u otro en donde mi val&iacute;a sea crucial) o soy la persona que fabrica dicha m&aacute;quina.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, al igual que la risa es contagiosa, el talento tambi&eacute;n. Por ello hay que establecer entornos en donde se favorezca el proceso de adaptaci&oacute;n a los valores que cada organizaci&oacute;n defienda, sin esquilmar el recurso propio generado, dejando que lo plural sume. T&eacute;rminos como flexibilidad, incentivaci&oacute;n, acceso a formaci&oacute;n vocacional a la vez de ofrecer la confianza y el respaldo necesario, se han de dar como pasos imprescindibles para no tener m&aacute;s, sino mejor. Es decir, dicho de otra manera: Si se cree que lo profesional es caro, entonces es que se desconoce el coste de la incompetencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/canariasahora/opinion/coste-incompetencia_132_1002139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2020 16:56:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El coste de la incompetencia]]></media:title>
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