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    <title><![CDATA[elDiario.es - Libros]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/cultura/libros/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Libros]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ahora vas y lo tuiteas: Clarice Lispector, una maestra de la frase breve que conecta con las nuevas generaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/cultura/libros/ahora-vas-tuiteas-clarice-lispector-maestra-frase-breve-conecta-nuevas-generaciones_1_13210758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/1c7c56c4-9be9-458f-9fe2-16f5ea01f283_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ahora vas y lo tuiteas: Clarice Lispector, una maestra de la frase breve que conecta con las nuevas generaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siruela publica ‘Las palabras y el tiempo’, un libro-biblia de la escritora brasileña que reúne más de 4.500 citas de su obra</p><p class="subtitle">Entrevista - Santiago Alba Rico: “Cuando tu propósito en la literatura es transformar el mundo, no lo transformas”
</p></div><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil adivinar c&oacute;mo se habr&iacute;an relacionado los escritores de anta&ntilde;o con las redes sociales: Marcel Proust podr&iacute;a dar rienda suelta a sus peroratas en un <em>post</em> de Facebook; Emily Dickinson compartir&iacute;a sus ilustraciones de plantas y sus versos en una cuenta de Instagram de las que emanan paz; Virginia Woolf mantendr&iacute;a una <em>newsletter</em> con suma diligencia para informar al p&uacute;blico de las novedades de la esfera cultural londinense; Charles Dickens enredar&iacute;a a Wilkie Collins, Elizabeth Gaskell y unos cuantos colegas m&aacute;s para narrar historias epis&oacute;dicas de misterio a trav&eacute;s de un controvertido podcast.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qui&eacute;n se mover&iacute;a como pez en el agua en el reino de la brevedad, esto es, de la frase ingeniosa, redonda y precisa, de la ocurrencia r&aacute;pida, aguda y punzante? En ese terreno fangoso antes conocido como Twitter, reinar&iacute;a, desde su casa en R&iacute;o de Janeiro o desde sus viajes con su marido diplom&aacute;tico, la inigualable Clarice Lispector. Y lo har&iacute;a, claro, sin faltar el respeto, sin caer jam&aacute;s en lo soez, con una exposici&oacute;n cuidada de s&iacute; misma; solo de ese modo podr&iacute;a ser la reina: para lo otro, habr&iacute;a <em>overbooking</em> de candidatos.
    </p><p class="article-text">
        Nacida en Chechelnik, en la actual Ucrania, en 1920, de familia jud&iacute;a, el clan enseguida se traslad&oacute; a Brasil para dejar atr&aacute;s los estragos de la Primera Guerra Mundial. En Brasil transcurri&oacute; su infancia, y se enraiz&oacute; tanto en el pa&iacute;s que siempre se reivindic&oacute; brasile&ntilde;a, esa era la &uacute;nica identidad con la que se reconoc&iacute;a. Mientras estudiaba Derecho, hizo sus pinitos en el mundo literario, con la publicaci&oacute;n de cuentos y art&iacute;culos en revistas. Esa vocaci&oacute;n temprana no tard&oacute; en consolidarse con un proyecto m&aacute;s ambicioso: su primera novela, <em>Cerca del coraz&oacute;n salvaje </em>(1944), publicada cuando solo ten&iacute;a veintitr&eacute;s a&ntilde;os.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9ef88668-f83f-4dfe-99dc-0b1267e305b1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Fue el comienzo de lo que ser&iacute;a una de las carreras m&aacute;s brillantes, finas e innovadoras de la historia de la literatura universal, que si hoy no es tan reconocida como Virginia Woolf, Marcel Proust o James Joyce tal vez sea por no haber escrito en ninguna de las lenguas dominantes ni en suelo occidental, sino en portugu&eacute;s, ese portugu&eacute;s que tanto y tan bien moldea en sus escritos, y con Brasil como &uacute;nica patria, m&aacute;s all&aacute; de las palabras. En la vida de un lector avezado hay pocos momentos de verdadera sacudida, momentos en los que uno toma conciencia de haber le&iacute;do algo <em>distinto</em>, algo que expande su mirada literaria, que rompe los esquemas preconcebidos. Quiz&aacute; Kafka, quiz&aacute; Garc&iacute;a M&aacute;rquez&hellip; Y, s&iacute;, Clarice Lispector.
    </p><p class="article-text">
        Quien la ha le&iacute;do &ndash;en cualquiera de sus libros&ndash; lo sabe. Y sabe tambi&eacute;n que sus obras lo tienen todo para acabar hechas polvo de tanto subrayarlas o de tanto marcar sus p&aacute;ginas; lo que se dice amortizar bien una lectura. Tanto en sus novelas como en sus cuentos, esa m&aacute;xima de que lo importante es el c&oacute;mo, no el qu&eacute;, adquiere un sentido pleno: el fraseo, la cadencia, la naturaleza reflexiva de la prosa, son su mayor talento. Sus textos, que son una exploraci&oacute;n del yo subjetivo, est&aacute;n llenos de oraciones que invitan a tomar nota. Sin ser aforismos, porque se enmarcan en narraciones de mayor alcance, como golpes de una azada que va excavando, posee el don nada com&uacute;n de dejar frases para el recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        En Siruela, la editorial que se ha ocupado siempre de su obra con verdadera devoci&oacute;n &ndash;le dedica una vasta colecci&oacute;n, la <a href="https://www.siruela.com/catalogo.php?opcion=colecciones&amp;b_coleccion=33" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biblioteca Clarice Lispector</a>, que re&uacute;ne desde la ficci&oacute;n a los escritos m&aacute;s personales, adem&aacute;s de la biograf&iacute;a de referencia, <em>Por qu&eacute; este mundo</em>, escrita por Benjamin Moser, tambi&eacute;n bi&oacute;grafo de Susan Sontag&ndash;, es consciente de esta rara virtud, y ha editado un libro que recopila m&aacute;s de 4.500 citas, organizadas por obra, desde sus cuentos y novelas a sus cartas, cr&oacute;nicas y otros escritos. El volumen se titula <em>Las palabras y el tiempo</em> (2026): m&aacute;s de quinientas p&aacute;ginas de una genialidad absoluta.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta conocer el contexto de los textos de origen ni seguir ning&uacute;n hilo narrativo para apreciar el valor de estas sentencias; son como el destilado de algo puro e intenso, que no calma la sed pero vivifica. Como esas p&iacute;ldoras de Twitter que nos hacen sonre&iacute;r con complicidad, como diciendo &ldquo;S&iacute;, es eso, justamente eso&rdquo; (ella lo expresar&iacute;a con m&aacute;s gracia). Esta selecci&oacute;n pone a&uacute;n m&aacute;s de relieve lo que ya se insin&uacute;a en sus narraciones enteras: que Clarice Lispector llevaba dentro a una fil&oacute;sofa, adem&aacute;s de una poeta, una artista del lenguaje (sin rastro de afectaci&oacute;n ni artificio, por descontado).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; sentido tiene, hoy, un libro as&iacute;? No, no es (solo) que los lectores pasen por caja. Para sus devotos, no har&aacute; falta justificar su inter&eacute;s: tal como suponen, este volumen es una biblia, una obra que se puede abrir al azar como los aforismos de Kafka, Pessoa o Tolst&oacute;i: a una vez literatura, pensamiento y observaci&oacute;n de la vida en su cotidianeidad. Para quienes a&uacute;n no la conozcan, puede ser una puerta de entrada, m&aacute;s &aacute;gil y acogedora que sus novelas; pero, ante todo, <em>Las palabras y el tiempo</em> tiene entidad por s&iacute; mismo, como una pieza m&aacute;s de la bibliograf&iacute;a Lispector. Porque, s&iacute;, se puede a&ntilde;adir un t&iacute;tulo a la obra de un autor aun despu&eacute;s de su muerte: cambia la &eacute;poca, cambia la mirada, y esto, ni m&aacute;s ni menos, es crear una obra de nuevo. El lector-editor tiene la capacidad de crear; y el receptor, de elegir su propio camino por sus m&aacute;ximas.
    </p><p class="article-text">
        Es, adem&aacute;s, un libro muy recomendable para regalar; y, para ser exactos, para regalar a gente joven. S&iacute;, esos de quienes se dice que han perdido capacidad de atenci&oacute;n, que ya no pueden leer textos largos o complejos; esos j&oacute;venes que disfrutan con la poes&iacute;a viral. <em>Las palabras y el tiempo</em> no es una pieza literaria rebajada, sino una invitaci&oacute;n a pensar, un interruptor que, parafraseando a la propia Lispector, enciende la vida. Y, a diferencia de la protagonista de <em>La hora de la estrella</em> (1977), ellos s&iacute; sabr&aacute;n qu&eacute; bot&oacute;n pulsar.
    </p><p class="article-text">
        Si viviera ahora, sus reflexiones acumular&iacute;an <em>likes</em> y <em>retuits</em>&hellip;, al menos, si consiguieran solventar la censura. Porque ese es otro de sus rasgos: la valent&iacute;a, el no callarse. Era de todo menos una mujer conformista, tanto en la literatura como en la vida; es de esperar que, a un esp&iacute;ritu independiente como el suyo, le salieran <em>ofendiditos</em>. M&aacute;s motivo a&uacute;n para abrir el libro: la libertad de pensamiento, cuando proviene de una mente perspicaz e ind&oacute;mita, no abunda, de modo que m&aacute;s vale transmitirla, <em>contagiarla</em>, si se pretende preservar la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A veces escribir una sola l&iacute;nea basta para salvar el propio coraz&oacute;n&rdquo;, escribi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; al lector le baste con leerla. Cuando menos, ser&aacute; un primer paso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/cultura/libros/ahora-vas-tuiteas-clarice-lispector-maestra-frase-breve-conecta-nuevas-generaciones_1_13210758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 20:29:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Brasil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Foto: Atresmedia]]></title>
      <link><![CDATA[#]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/2eb40302-e062-497d-a66d-bfe37bbc128c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Foto: Atresmedia"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[#]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Feb 2020 11:49:52 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Provocando la transformación de un mundo desigual, injusto y racista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/euskadi/blogs/viento-del-norte/provocando-transformacion-desigual-injusto-racista_132_1001942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/e4d44539-3b1a-41d7-bbcf-a25f01322cf0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reflexionemos sobre cómo somos responsables del sostenimiento de las inseguridades y luchemos juntas el 21 de marzo, día internacional contra la discriminación racial, por un mundo más justo</p></div><p class="article-text">
        La &lsquo;provocaci&oacute;n&rsquo;, en el mejor sentido de la palabra, produce reacci&oacute;n, cuestionamiento, reflexi&oacute;n, pero, sobre todo, transformaci&oacute;n. Y as&iacute;, en un mundo que se presenta cada vez m&aacute;s desigual e injusto, no hay m&aacute;s remedio que llamar e invitar a la provocaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por la reacci&oacute;n, la reacci&oacute;n de un mundo en el que el flujo de personas es aparentemente incesante y acaparador: un mundo globalizado, que invita a la p&eacute;rdida de fronteras para algunos, pero la militarizaci&oacute;n de estas para otros. Que invita al estatus de ciudadano global a algunos, pero de n&oacute;madas incivilizados a otros. Y as&iacute;, se dividen dos grupos; los privilegiados y los no privilegiados de un nuevo mundo. Pero lo preocupante no es el creer que estamos ante el inicio de un nuevo mundo, sino el no saber que estamos ante la reproducci&oacute;n de unas formas de actuar, pensar y producir puramente coloniales. Y as&iacute;, en ese lapsus de historia, tanto liberales como progresistas, tanto izquierda como derecha, se vuelven c&oacute;mplices de la criminalizaci&oacute;n de las personas que jam&aacute;s han podido ser ciudadanas. Porque no estamos ante la crisis de los refugiados, sino ante personas convertidas en crisis.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la pregunta ronda como el elefante en la habitaci&oacute;n: &iquest;qui&eacute;n es ciudadano y quien merece serlo? &iquest;Qui&eacute;n es merecedor de la libertad democr&aacute;tica? El contexto que se nos presenta es el del civilizado y el por civilizar. Civilizado, aquel que representa el orden establecido: aquel que respeta los derechos y las libertades en un marco democr&aacute;tico. Incivilizado, en cambio, el n&oacute;mada sin rumbo, las minor&iacute;as inadaptadas. Personas radicalizadas, inmigrantes que no representamos las normas, leyes y formas de reproducci&oacute;n del sistema dominante. As&iacute; se nos culpabiliza por no seguirlo, por no defenderlo, por saltar vayas mientras invaden nuestros territorios. Y as&iacute;, se deja de hablar de libertades e igualdades y se empieza a hablar de seguridades y criminales. Y as&iacute;, se dejan de lado los derechos universales y se empieza a actuar en din&aacute;micas de abusos policiales, racismo y exclusi&oacute;n de pr&eacute;stamos sociales.
    </p><p class="article-text">
        La doble l&oacute;gica de la democracia y la seguridad. De repente pasamos a ser criminales: al parecer, en ese lapsus hist&oacute;rico europeo, las inmigrantes no podemos entrar a un pa&iacute;s sin documentos y no podemos trabajar sin un padr&oacute;n. Que no podemos invadir un espacio socioecon&oacute;mico con nuestras culturas y valores. De repente, Estrasburgo olvida que si saltan las fronteras es porque esas armas que salen del puerto de Santurtzi matan. De repente Paris olvida que esos refugiados clim&aacute;ticos no huyen de una sequ&iacute;a, sino de una expropiaci&oacute;n de sus lagos por sus empresas y trasnacionales. De repente, Espa&ntilde;a olvida que los Centros de Internamiento de Extranjeros recrean segregaci&oacute;n.&nbsp; De que las jornaleras no son mano de obra barata, son mujeres, son personas. No podemos hablar en nuestra sociedad de democracia, cuando tenemos mecanismos como la Ley de Extranjer&iacute;a que nos divide en clases. Porque s&iacute;, las fronteras se empiezan a nublar, pero en los ojos del sistema, no en los ojos de aquel que esta fuera de ella.
    </p><p class="article-text">
        Dejemos de echar balones fuera, porque la historia hoy est&aacute; siendo reproducida por cada una de nosotras y como tal es responsabilidad de cada una evitar el despliegue de lo que ya conoces, no solo como neoliberalismo, sino como la neocolonizaci&oacute;n. Porque &lsquo;la memoria es la justicia de quienes el sistema quiere dejar fuera&rsquo;. Porque no queremos caridad, no queremos reportajes y l&aacute;grimas por el ni&ntilde;o muerto, queremos responsabilidades, derechos y respeto. Reflexionemos sobre c&oacute;mo somos responsables del sostenimiento de las inseguridades y luchemos juntas el 21 de marzo, d&iacute;a internacional contra la discriminaci&oacute;n racial, por un mundo m&aacute;s justo. Porque la provocaci&oacute;n en colectivo es m&aacute;s necesaria que nunca y as&iacute;, os esperamos a las 17:00 en la Plaza Moyua.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Cristina Guerrero Olaya,&nbsp; </strong><em>SOS Racismo Bizkaia-Bizkaiko SOS Arrazakeria</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Guerrero Olaya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/euskadi/blogs/viento-del-norte/provocando-transformacion-desigual-injusto-racista_132_1001942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2020 14:11:53 +0000]]></pubDate>
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